Ayer terminaron mis siete dias (siete son los años que luchamos juntas contra el cancer) de honrar la muerte de ella. Una mujer con un corazon grande, tan grande que tenia espacio suficiente para quererme como a una hija. Una mujer que con su ejemplo me enseño a luchar por la vida y a vivir con amor. Con ella aprendi que una mujer puede ser hermosa, a pesar de que su cuerpo este destrozado por los efectos de la quimioterapia, y su cabeza tenga solo unos cuantos cabellos, y su craneo este deforme por los tumores de cancer. Aun asi, ella es bella, bella como los girasoles que cubren los campos de Francia. Y con amor la recuerdo hoy y siempre.
¡Por supuesto que es bella amiguita! Y siempre hay que recordarla asi, en su significado total en tu vida.
Apenas hoy tuve internet, al ratito te escribo!!
Besitos.
Gracias por tu visita Magda. Espero que estes disfrutando de las fiestas Navideñas.
Te mando besos.